Additional Bonus Features

Las últimas veces que he asistido al cine he sido testigo (o víctima si quiero ser más dramático) de una experiencia definitivamente detestable. Ha sido una incómoda situación para la cual no había tenido una mejor descripción antes hasta que los Materiales Extras en los DVD se hicieron la norma. Me refiero a los commentary tracks en directo de las películas por las que he pagado ver, en teoría sin molestias.
No tendría ningún problema con un análisis toma por toma si lo estuviese haciendo el realizador de la cinta o inclusive un crítico de cine pretencioso calificado. Pero no, no se trata del comentario del director ni del productor, o el actor. Se trata de las a menudo ingenuas, pero igualmente irritante observaciones de personas comunes. Espero no lucir como un esnobista clásico, pues no es mi intención serlo. Pero sí querer ver una película en mezcla 5.1 (el 1 indica una bocina delantera) y no en 5.3, es ser esnobista entonces, gratamente lo soy.
Realmente no necesito que me reafirmen anónimamente las imágenes que se proyectan con comentarios obvios. No sé realmente si hace falta ejemplificar esta espantosa situación, pero para ser más claro daré una muestra: Supongamos que durante los últimos minutos de King Kong (el remake innecesario de Peter Jackson) vemos al enorme simio yacer en el piso luego de una caída de más de 380 mts. Es en ese momento cuando alguna persona sumamente suspicaz exclama: "Ah... mira se murió el mono". Despreciable.
Pero supongo que al menos estos individuos retienen mayor dignidad que aquellos que se consideran a sí mismos (as) especialmente versados en el arte de la escritura de guiones. Estoy hablando de aquellas personas que asumen una visita al cine como un reto a su capacidad de adivinar lo que va a ocurrir dentro de los próximos 5 minutos. Un impulso vital los arrastra a una inevitable predicción cada 10 minutos o en su defecto cada vez que se avista un giro en la trama. Armados de su extenso visionado de la filmografía de Jean-Claude Van Damme, Steven Seagal y Vin Diesel, estas personas pretenden adelantarse inclusive a filmes que no dependen de una sorpresa para avanzar la trama. Pero de igual forma, para estos seres humanos, exclamar que el barco carguero en King Kong va a chocar contra las rocas (cuando YA es evidente) 30 segundos antes de que ocurra, es tan importante como estar nominado al Premio Nobel de la Impertinencia. Decir: "Te lo dije!" a su compañero, es ganárselo.
Pero de quién es la culpa de que estas y otras atrocidades continúen una y otra vez en cada proyección? No tengo idea. No tengo ganas de elucubrar. Ya tengo suficiente con hacer teorías sobre porqué el 95% de las copias de las películas que veo en el cine pariciencen haber estados atadas a las ruedas de la carroza de Ben Hur antes de ser proyectadas. O porqué demonios hay comerciales cargados de contenido erótico cuando voy a ver Wallace & Gromit. O porqué los proyeccionistas o dueños de cine consideran tener a 10000 decíbeles el audio como sinónimo de sonido de calidad. Últimamente ir al cine es realmente un incentivo para rentar DVD´s.
Pero yo adoro la pantallota gigante. Pero realmente odio muchas cosas de los cines aquí. Mejor ni empiezo con el doblaje de algunas películas. Creo que sí soy un esnobista de mierda.
1 Comments:
Sí, eres un snobista de mierda. Eso no es necesariamente "detestable", lo que sí es definitivamente detestable es la redacción y ortografía de la sección "Adittional Bonus Features", tal vez sería bueno practicar un poco el español. El resto del blog está muy bien, me gusta.
Recibe un abrazo, Beatriz.
Publicar un comentario en la entrada
<< Home