lunes, octubre 30, 2006

Nobody Knows (Dare mo shiranai) - 2004


"Dare mo shiranai" lleva el excelente título de "Nadie Sabe" es una intimista visión que se aproxima a un grupo de cuatro hermanos japoneses que viven armoniosamente con su madre, en un diminuto apartamento en Tokyo. Ninguno de ellos comparte el mismo padre (todos ausentes), y ninguno de ellos asiste al colegio. Akira de 13, es el varón que se encarga de cuidar a sus otros 3 hermanos menores. Los arrendatarios del apartamento desconocen que tantos niños vivan en esa casa.

La madre de todos parece haberlos criado con mucho amor, pero un amor muy egoísta por el que antepone su felicidad y comodidad frente a la de sus hijos. Se nota que Keiko, la madre, es una mujer hedonista, gastiva e irresponsable, que no vela por un crecimiento adecuado de sus hijos. La frescura de la mamá llega a tal punto que tras comenzar a dejar a los chicos solos por casi más de un mes, mientras está saliendo con hombres, los abandona defnitivamente dejándole solo 50000 yens, (aprox 1 millón de bolívares-500US$). Al poco tiempo su vida cambia irreversiblemente, de una forma dramáticamente humana.

La película repasa las etapas que conforman la degradación de una familia a la indigencia feroz. El pausado descenso hacia la mendicidad de cuatro hermanos.


Los planos cortos dominan muchas secuencias del film. Destacan finamente la sensación de cotidianedad que regularmente transcurre con normalidad y alegría para los niños, a pesar de que se conoce su destino desde la primera toma. En un momento dado Kyoko, la segunda hija, le exclama a su madre: "quiero ir al colegio", la mujer le replica dulcemente a su hija: "para qué quieres ir a la escuela? nadie tiene que ir a la escuela".


El director de esta magistral cinta es
Hirokazu Koreeda, quien ganó el oro en Venecia en 1995 por Maboroshi no hikari, una película que ahora ansío ver, tras la sobrecogedora experiencia de Nobody Knows. "Nadie Sabe" fue parte de la selección oficial de Cannes en el 2004, y aunque no se llevó la Palma de Oro, sí se llevó el premio de mejor actor Yûya Yagira, de 13 años, quien hizo de Akira. Una decisión indisputable entre cualquier grupo de actores.

El empleo de la cámara le otorga gran libertad a los confinados espacios en los que se ajusta la vida de los cuatro niños durante más de un año. El lente persigue esos detalles etéreos y sublimes que surgen cada día y que viven en nuestra memoria, como imágenes azarosamente poéticas. Como un monorriel atravesando un tramo en un atardecer nublado, un pedazo de plastilina olvidado en el balcón, y la mancha permanente que deja una pintura de uña en el piso de madera.

En muchos momentos la cámara en mano remite a una especie de cámara emotiva como la de Kalatozov en Soy Cuba o en Cranes are Flying, más sin la sensación épica de estas cintas. La fotografía tiene una saturación opaca maravillosa, que permite la existencia de colores vivos, más no brillantes, en la desgraciada vida de los niños. El diseño de arte y decoración es para no ser olvidado.

Koreeda y su equipo técnico y actoral han conseguido una hermosa pieza sobre el abandono. Tal como Truffaut pudo capturar en Los 400 golpes un drama genuino y demoledor sin momentos kitsh, también Nobody Knows lo logra.

A continuación fotos de la película:




TRAILER:

Dare mo shiranai (2004) - Nadie Sabe
Dirigido y escrito por:
Hirokazu Koreeda



Música Original por:
Titi Matsumura
Gonzalez Mikami

Dirección de fotografía:
Yutaka Yamasaki


Edición
Hirokazu Koreeda


Diseño de Arte
Toshihiro Isomi

Keiko Mitsumatsu


Sonidista
Yutaka Tsurumaki